jueves, 5 de febrero de 2009

OBJETOS de DEVOCIÓN en Artizar


El Estudio Artizar de La Laguna, reúne durante tres semanas una colección de arte antiguo, centrado en sus formas devocionales, en la que concurren obras de distinto género y época, que fueron usadas de manera doméstica por las generaciones pretéritas para aproximar el mundo espiritual. Pinturas sobre lienzo, tabla, cobre y cristal; tallas policromadas y crucificados; grabados, estampas y otros objetos de devoción.


Del 7 al 28 de Febrero

Estudio Artizar
C/ San Agustín, 63. La Laguna

OBJETOS de DEVOCIÓN en Artizar


El Estudio Artizar de La Laguna, reúne durante tres semanas una colección de arte antiguo, centrado en sus formas devocionales, en la que concurren obras de distinto género y época, que fueron usadas de manera doméstica por las generaciones pretéritas para aproximar el mundo espiritual. Pinturas sobre lienzo, tabla, cobre y cristal; tallas policromadas y crucificados; grabados, estampas y otros objetos de devoción.


Del 7 al 28 de Febrero

Estudio Artizar
C/ San Agustín, 63. La Laguna

El encantador de serpientes



Cuando despertó, ella aún lloraba allí

El encantador de serpientes



Cuando despertó, ella aún lloraba allí

EXPOSICIÓN "Cultura(s) alternativas, diversidad y derechos"




Se inauguró la Exposición "Cultura(s) alternativas, diversidad y derechos", organizada por FUNDESCAN, del 4 al 10 de febrero en la Sala de Exposiciones La Granja, en la Casa de la Cultura de Santa Cruz. En esta exposición se muestra la obra de 30 artistas. Treinta carteles realizados por diseñadores gráficos e ilustradores de España y América Latina, que tratan de manisfestar el derecho a la cultura que tiene cualquier persona. Una exposición muy actual, muy iconográfica realizada por diferentes artistas con creatividades muy distantes. Exposición sugerente en colores, formas y que si reflexionas frente a cada obra te dispara un mensaje casi siempre con diversas interpretaciones.
La obra es itinerante y solo se podrá disfrutar hasta el próximo día 10 del presente mes de febrero. En el acto de inauguración (visionar vídeo) los asitentes tras la presentación participamos por medio de una especie de juego en aportar nuevas interpretaciones a cada cartel.

2008 fue el Año Europeo del Diálogo Intercultural y el Año Internacional de las Lenguas, declarado por la UNESCO. Los derechos culturales son, en el marco de los derechos humanos, unos derechos poco conocidos que tienen que ver con la cultura y la diversidad cultural.

EXPOSICIÓN "Cultura(s) alternativas, diversidad y derechos"




Se inauguró la Exposición "Cultura(s) alternativas, diversidad y derechos", organizada por FUNDESCAN, del 4 al 10 de febrero en la Sala de Exposiciones La Granja, en la Casa de la Cultura de Santa Cruz. En esta exposición se muestra la obra de 30 artistas. Treinta carteles realizados por diseñadores gráficos e ilustradores de España y América Latina, que tratan de manisfestar el derecho a la cultura que tiene cualquier persona. Una exposición muy actual, muy iconográfica realizada por diferentes artistas con creatividades muy distantes. Exposición sugerente en colores, formas y que si reflexionas frente a cada obra te dispara un mensaje casi siempre con diversas interpretaciones.
La obra es itinerante y solo se podrá disfrutar hasta el próximo día 10 del presente mes de febrero. En el acto de inauguración (visionar vídeo) los asitentes tras la presentación participamos por medio de una especie de juego en aportar nuevas interpretaciones a cada cartel.

2008 fue el Año Europeo del Diálogo Intercultural y el Año Internacional de las Lenguas, declarado por la UNESCO. Los derechos culturales son, en el marco de los derechos humanos, unos derechos poco conocidos que tienen que ver con la cultura y la diversidad cultural.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¿Una flor entre la mierda?

Y el miedo se mete en mi alma
llena de nada vacía de tí
Pero volveré a ponerme en pie
como un guerrero como un paria
ke lucha por su tierra

Callejeando por Santa Cruz te disparan y te sacan los ojos los garabatos y graffitis de tarados que piensan que el mobiliario urbano y cualquier pared son de su propiedad, creyendo con toda su fe que es arte lo que hacen. Entre tanta mierda me sorprendió un texto que pasa desapercibido, pues lo devoran trazos patéticos, perdón… el arte urbano. No resulta habitual que plasmen mensajes escritos en esta lepra callejera que nos inunda como son los graffitis. Capté esta imagen y la transcribí para compartirla con ustedes en esta pared que no atenta contra el mobiliario urbano ni contra ninguna pared privada. Es ¿Poesía callejera? ó ¿Una flor entre la mierda? Tanto que firman la autoría de los graffitis y este no tiene autor.

¿Una flor entre la mierda?

Y el miedo se mete en mi alma
llena de nada vacía de tí
Pero volveré a ponerme en pie
como un guerrero como un paria
ke lucha por su tierra

Callejeando por Santa Cruz te disparan y te sacan los ojos los garabatos y graffitis de tarados que piensan que el mobiliario urbano y cualquier pared son de su propiedad, creyendo con toda su fe que es arte lo que hacen. Entre tanta mierda me sorprendió un texto que pasa desapercibido, pues lo devoran trazos patéticos, perdón… el arte urbano. No resulta habitual que plasmen mensajes escritos en esta lepra callejera que nos inunda como son los graffitis. Capté esta imagen y la transcribí para compartirla con ustedes en esta pared que no atenta contra el mobiliario urbano ni contra ninguna pared privada. Es ¿Poesía callejera? ó ¿Una flor entre la mierda? Tanto que firman la autoría de los graffitis y este no tiene autor.


Era de esas casas con limonero y parral, gallinas picoteando en su entorno y rosales flacuchos con rosas despeinadas cuyos pétalos caían flotando, hartos de tanto verano. La puerta estaba entre abierta y me colé hacia la sombra de la estancia, busqué a mi amiga entre cuerpos que roncaban en las camas. La encontré detrás en el patio, observando la tierra seca en sus pies descalzos. Mañana me iré, le conté. Lo sé, lo sé, me contestó ella mientras buscaba algo, una piedra, que lanzó al gato que merodeaba. Le dije que se viniera conmigo, que estaríamos juntas para siempre, sin tener que invernar las alegrías vividas. Pasaron los días, las idas y las venidas que convirtieron a mi flor silvestre en una rosa. Ya se encargaba ella, con desparpajo de campesina, de alejar a los más toscos del pueblo que la acechaban cuando trepaba hasta los cerros o cuando se bañaba en la charca y dejaba la ropa sobre el muro de piedra. Llevaba la melena despeinada y regañaba los ojos, harta de aquel verano; eso me contaron. Y que poco tiempo después, estando el limonero en flor, se quitó los zapatos nuevos y desde el roque más alto se lanzó volando como lo hiciera su padre, aquel buen hombre que una tarde de primavera dejó a mi flor silvestre esperándolo al borde del camino.


Texto: Dácil Martín


Era de esas casas con limonero y parral, gallinas picoteando en su entorno y rosales flacuchos con rosas despeinadas cuyos pétalos caían flotando, hartos de tanto verano. La puerta estaba entre abierta y me colé hacia la sombra de la estancia, busqué a mi amiga entre cuerpos que roncaban en las camas. La encontré detrás en el patio, observando la tierra seca en sus pies descalzos. Mañana me iré, le conté. Lo sé, lo sé, me contestó ella mientras buscaba algo, una piedra, que lanzó al gato que merodeaba. Le dije que se viniera conmigo, que estaríamos juntas para siempre, sin tener que invernar las alegrías vividas. Pasaron los días, las idas y las venidas que convirtieron a mi flor silvestre en una rosa. Ya se encargaba ella, con desparpajo de campesina, de alejar a los más toscos del pueblo que la acechaban cuando trepaba hasta los cerros o cuando se bañaba en la charca y dejaba la ropa sobre el muro de piedra. Llevaba la melena despeinada y regañaba los ojos, harta de aquel verano; eso me contaron. Y que poco tiempo después, estando el limonero en flor, se quitó los zapatos nuevos y desde el roque más alto se lanzó volando como lo hiciera su padre, aquel buen hombre que una tarde de primavera dejó a mi flor silvestre esperándolo al borde del camino.


Texto: Dácil Martín

¿¡¡ Qué miras fósil !!?





Mientras caminaba por encima del mundo y sintiéndose observada le gritó: ¿¡¡Qué miras fósil!!?.


La señora prendada por la belleza de aquella adolescente que caminaba frente a ella por encima del mundo, no tuvo otro remedio que mirar hacia otro lado y callar. Callar y recordar que aunque ahora fuera un fósil como le había llamado aquella adolescente, ella también había sido joven hacía poco, ella también se miraba en todos los espejos que a su paso encontraba, ella también había caminado por encima del mundo y había pensado que el tiempo era infinito, o mejor dicho… nunca reflexionó sobre lo rápido que se evapora la vida, o dicho de otra forma, jamás pensó que la lozanía fuera tan efímera. Y rescató la imagen que tenía de la visita de su primera cana. También recordó su impotencia al descubrir el primer pelo blanco en su pubis y también cuando entendió que las cremas Loreal no iban a atajar lo irremediable y descansó. Todo se repetía, excepto que cuando ella de igual forma caminaba sobre el mundo respetaba a los fósiles.

Texto: Francisco Concepción

martes, 3 de febrero de 2009

¿ ¡¡Qué miras fósil !! ?





Mientras caminaba por encima del mundo y sintiéndose observada le gritó: ¿ ¡¡Qué miras fósil!! ?.


La señora prendada por la belleza de aquella adolescente que caminaba frente a ella por encima del mundo, no tuvo otro remedio que mirar hacia otro lado y callar. Callar y recordar que aunque ahora fuera un fósil como le había llamado aquella adolescente, ella también había sido joven hacía poco, ella también se miraba en todos los espejos que a su paso encontraba, ella también había caminado por encima del mundo y había pensado que el tiempo era infinito, o mejor dicho… nunca reflexionó sobre lo rápido que se evapora la vida, o dicho de otra forma, jamás pensó que la lozanía fuera tan efímera. Y rescató la imagen que tenía de la visita de su primera cana. También recordó su impotencia al descubrir el primer pelo blanco en su pubis y también cuando entendió que las cremas Loreal no iban a atajar lo irremediable y descansó. Todo se repetía, excepto que cuando ella de igual forma caminaba sobre el mundo respetaba a los fósiles.

Texto: Francisco Concepción

¿ ¡¡Qué miras fósil !! ?





Mientras caminaba por encima del mundo y sintiéndose observada le gritó: ¿ ¡¡Qué miras fósil!! ?.


La señora prendada por la belleza de aquella adolescente que caminaba frente a ella por encima del mundo, no tuvo otro remedio que mirar hacia otro lado y callar. Callar y recordar que aunque ahora fuera un fósil como le había llamado aquella adolescente, ella también había sido joven hacía poco, ella también se miraba en todos los espejos que a su paso encontraba, ella también había caminado por encima del mundo y había pensado que el tiempo era infinito, o mejor dicho… nunca reflexionó sobre lo rápido que se evapora la vida, o dicho de otra forma, jamás pensó que la lozanía fuera tan efímera. Y rescató la imagen que tenía de la visita de su primera cana. También recordó su impotencia al descubrir el primer pelo blanco en su pubis y también cuando entendió que las cremas Loreal no iban a atajar lo irremediable y descansó. Todo se repetía, excepto que cuando ella de igual forma caminaba sobre el mundo respetaba a los fósiles.

Texto: Francisco Concepción

domingo, 1 de febrero de 2009

“…esto si que va en serio” de María Pisaca



Camino por la calle Castillo de Santa Cruz, intentando ser ajeno a la oferta de escaparates y el bombardeo de rebajas y descuentos acrecentados por la crisis. Como siempre buscando mis oasis. Lugares que me permitan reposo y nutrición para el espíritu y el pensamiento, como una exposición, un escaparate con libros o una cafetería ambientada con material noble como la madera, donde huela a café y donde sirvan buen vino, mejor en copa ancha y glamurosa y por pedir… que haya buen jamón. En cuanto al ambiente de la cafetería lo selecciono en función del día y del estado del ánimo. En ocasiones donde habiten mujeres guapas y que exhalen un halo de saber lo que quieren en ésta vida y en otras donde haya personajes pintorescos y diferentes que te inspiren una historia, como si visionara una película disfrutando de una copa de vino y de la vida contenida que existe en esa bebida de dioses que acrecienta tus percepciones, o por lo menos las modifica. Por fin me topo con un oasis, una exposición que no he visto, en la sala de exposiciones del Parlamento de Canarias. Poca agua en este oasis, pienso, es fotográfica y no creativa. Cuando uno tiene sed tiene que beber y bebí del agua de “…esto si que va en serio” de María Pisaca, una exposición de fotos de nuestros políticos pillados en bragas (en el sentido figurado, aclaremos que hablamos de los señores políticos) y me gozo los comentarios de los presentes, su odio a los vagos allí retratados, la poca credibilidad que les transmitían y me ahorraré transcribir la lista de cosas que allí escuché. La azafata me amonestó con ¡Aquí no se sacan fotos!, no antepuso ni el “por favor” y para mal educada, mal educado y prepotente yo, que para ello nací en un barrio . -¿Quién lo dice? Le pregunté. - Lo digo yo. Me contestó. Ahora sí tenía la puerta abierta para guillotinarla, pobre niña. -¿Y quién eres tú? Dame tu identificación. Le espeté. No hay guillotina más cortante que hablar con propiedad, aunque no la tengas. –Te diré estimada señorita, que la ley 12/32 de espectáculos y exposiciones del reglamento civil determina que todas las consideraciones a tener en cualquier exposición deben estar comunicadas visiblemente al público y bla bla bla… todo mentiras e inventado. Pero la ilustración acongoja. No soporto la mala educación. Y tras disfrutar de los comentarioss de los visitantes a la sala más que con la exposición, enfilo al encuentro de un nuevo oasis y llego a El Lateral 47 en la antigua C/ San José, buen vino, buen jamón, buena decoración y no me prohíben sacar una foto. Es que la cultura hay que difundirla. Y ahora es el momento que usted elija la mejor opción cultural.

Francisco Concepción

“…esto si que va en serio” de María Pisaca



Camino por la calle Castillo de Santa Cruz, intentando ser ajeno a la oferta de escaparates y el bombardeo de rebajas y descuentos acrecentados por la crisis. Como siempre buscando mis oasis. Lugares que me permitan reposo y nutrición para el espíritu y el pensamiento, como una exposición, un escaparate con libros o una cafetería ambientada con material noble como la madera, donde huela a café y donde sirvan buen vino, mejor en copa ancha y glamurosa y por pedir… que haya buen jamón. En cuanto al ambiente de la cafetería lo selecciono en función del día y del estado del ánimo. En ocasiones donde habiten mujeres guapas y que exhalen un halo de saber lo que quieren en ésta vida y en otras donde haya personajes pintorescos y diferentes que te inspiren una historia, como si visionara una película disfrutando de una copa de vino y de la vida contenida que existe en esa bebida de dioses que acrecienta tus percepciones, o por lo menos las modifica. Por fin me topo con un oasis, una exposición que no he visto, en la sala de exposiciones del Parlamento de Canarias. Poca agua en este oasis, pienso, es fotográfica y no creativa. Cuando uno tiene sed tiene que beber y bebí del agua de “…esto si que va en serio” de María Pisaca, una exposición de fotos de nuestros políticos pillados en bragas (en el sentido figurado, aclaremos que hablamos de los señores políticos) y me gozo los comentarios de los presentes, su odio a los vagos allí retratados, la poca credibilidad que les transmitían y me ahorraré transcribir la lista de cosas que allí escuché. La azafata me amonestó con ¡Aquí no se sacan fotos!, no antepuso ni el “por favor” y para mal educada, mal educado y prepotente yo, que para ello nací en un barrio . -¿Quién lo dice? Le pregunté. - Lo digo yo. Me contestó. Ahora sí tenía la puerta abierta para guillotinarla, pobre niña. -¿Y quién eres tú? Dame tu identificación. Le espeté. No hay guillotina más cortante que hablar con propiedad, aunque no la tengas. –Te diré estimada señorita, que la ley 12/32 de espectáculos y exposiciones del reglamento civil determina que todas las consideraciones a tener en cualquier exposición deben estar comunicadas visiblemente al público y bla bla bla… todo mentiras e inventado. Pero la ilustración acongoja. No soporto la mala educación. Y tras disfrutar de los comentarioss de los visitantes a la sala más que con la exposición, enfilo al encuentro de un nuevo oasis y llego a El Lateral 47 en la antigua C/ San José, buen vino, buen jamón, buena decoración y no me prohíben sacar una foto. Es que la cultura hay que difundirla. Y ahora es el momento que usted elija la mejor opción cultural.

Francisco Concepción

“…esto si que va en serio” de María Pisaca



Camino por la calle Castillo de Santa Cruz, intentando ser ajeno a la oferta de escaparates y el bombardeo de rebajas y descuentos acrecentados por la crisis. Como siempre buscando mis oasis. Lugares que me permitan reposo y nutrición para el espíritu y el pensamiento, como una exposición, un escaparate con libros o una cafetería ambientada con material noble como la madera, donde huela a café y donde sirvan buen vino, mejor en copa ancha y glamurosa y por pedir… que haya buen jamón. En cuanto al ambiente de la cafetería lo selecciono en función del día y del estado del ánimo. En ocasiones donde habiten mujeres guapas y que exhalen un halo de saber lo que quieren en ésta vida y en otras donde haya personajes pintorescos y diferentes que te inspiren una historia, como si visionara una película disfrutando de una copa de vino y de la vida contenida que existe en esa bebida de dioses que acrecienta tus percepciones, o por lo menos las modifica. Por fin me topo con un oasis, una exposición que no he visto, en la sala de exposiciones del Parlamento de Canarias. Poca agua en este oasis, pienso, es fotográfica y no creativa. Cuando uno tiene sed tiene que beber y bebí del agua de “…esto si que va en serio” de María Pisaca, una exposición de fotos de nuestros políticos pillados en bragas (en el sentido figurado, aclaremos que hablamos de los señores políticos) y me gozo los comentarios de los presentes, su odio a los vagos allí retratados, la poca credibilidad que les transmitían y me ahorraré transcribir la lista de cosas que allí escuché. La azafata me amonestó con ¡Aquí no se sacan fotos!, no antepuso ni el “por favor” y para mal educada, mal educado y prepotente yo, que para ello nací en un barrio . -¿Quién lo dice? Le pregunté. - Lo digo yo. Me contestó. Ahora sí tenía la puerta abierta para guillotinarla, pobre niña. -¿Y quién eres tú? Dame tu identificación. Le espeté. No hay guillotina más cortante que hablar con propiedad, aunque no la tengas. –Te diré estimada señorita, que la ley 12/32 de espectáculos y exposiciones del reglamento civil determina que todas las consideraciones a tener en cualquier exposición deben estar comunicadas visiblemente al público y bla bla bla… todo mentiras e inventado. Pero la ilustración acongoja. No soporto la mala educación. Y tras disfrutar de los comentarioss de los visitantes a la sala más que con la exposición, enfilo al encuentro de un nuevo oasis y llego a Calzada 47 en la antigua C/ San José, buen vino, buen jamón, buena decoración y no me prohíben sacar una foto. Es que la cultura hay que difundirla. Y ahora es el momento que usted elija la mejor opción cultural.

Francisco Concepción

 
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