miércoles, 11 de noviembre de 2009

Tus mil nombres

Ni siquiera tu verdadero nombre. No quiero saberlo. Prefiero improvisarlo cada vez que mi piel te invoque. Conocer de ti lo que me hace vibrar es lo único que necesito saber.

Revivir la imagen de tu cuerpo desnudo exigiéndome los gemidos de pasión que pago gustosa sabiendo que tus manos van a encontrarme en cada poro, en cada curva y pliegue. Estallar una y mil veces en ti, por ti, para ti, contigo.

Recordar el color de tus ojos que son mi cielo cuando me cubres; tu voz que electriza el vello de mi cuello; tu lengua exquisita que se lleva lo mejor de mí; tus pies que no se extravían en el camino del deseo.

Imaginar tus nombres en las noches solitarias, cuando los libros ya no acompañan y la almohada cambia de textura con tu aliento mágico, cuando desde la distancia de las nubes me posees.

Te contaré los dientes, las pestañas y los cabellos, esos serán los únicos números que guardaré de ti, los únicos datos que apuntaré en mi agenda al lado de la dirección de tu nuca. Tanto da que seas poeta o barrendero, militar o mecánico, eres un hombre.

Nada más quiero saber de ti.

Y al irte, no hagas ruido ni cierres la ventana, deja que, en la duermevela, la brisa me obligue a encontrar tu calor impregnado aún en las sábanas de mi lecho.

La Grandeza de los VICIOS (Crítica)



Algo que te impacta de este blog es su cabecera. Cuando lo visitas te “topas” con un impactante camaleón verde sobre un teclado de ordenador. Y luego te dejas llevar por su contraste, con el reinado del verde sobre el blanco. Pasado este primer contacto, empiezas a preguntarte que hay tras esos colores y tras ese título. ¿Los vicios tienen grandeza? Según este blog sí.
En su presentación, La grandeza de los Vicios, hace una declaración de intenciones como que pretende apoyar, difundir y compartir las diferentes formas de expresión del mundo de la cultura, sobre todo a los más noveles, con menos capacidad para llegar a los medios de difusión principales, etc.
El blog es una plataforma para obtener apuntes sobre grupos musicales poco conocidos y bajar su trabajo. Álbumes completos y de forma muy sencilla. Los post son muy escuetos, muy visuales y siempre acompañados por las carátulas de los trabajos. Todo tipo de información adicional la tienes que buscar tú. Idóneo para aquellos que buscan simplemente hacerse con la música y punto. Ya bastante literatura existe en internet.
Tampoco solo de música vive el hombre, por lo que también podemos bajar libros enteros y muy actuales. Un ejemplo podría ser la saga Millenium, por si estás a “dos velas”. Siempre con sus portadas y breves apuntes.
Las actualizaciones del blog suelen ser cada tres días aproximadamente, y un elemento destacable son los recopilatorios mensuales de música que realiza, con diseño exclusivo de portada, etc, que de igual manera puedes bajar.
Resumiendo: Blog poco especializado, de poca participación y debate por parte de los visitantes, pero con un importante número de visitas. Música, fotografía, erotismo, literatura, fetichismo... y en general todo tipo de VICIOS, que te pueden salir no muy caros. Un blog, que pienso, lo visitaré en más de una ocasión y que me dejaré llevar por las sugerencias musicales. Y ahora que no escucha nadie, creo que bajaré algún álbum. Libros pienso que no. No me gusta leer en la pantalla.






Share/Bookmark

lunes, 9 de noviembre de 2009

Una buena noticia para La Esfera Cultural



Google nos ha subido el Pagerank de La Esfera Cultural de 1 a 3. Realmente esta circunstancia nos da ánimo para continuar. Durante estas semanas se ha trabajado duro en los contenidos, actualizaciones, enlaces, buscadores y diseño… e incluso en incluir nuevas secciones (aunque todavía tenemos más en la recámara). Y se ha visto el fruto.
Parece que estamos ganando relevancia en Internet y hablando de cultura, resulta un gran logro. Competir con páginas de cotilleo, porno, de contenido visual o de fácil asimilación no es tarea fácil.
Si no sabes de que te estoy hablando con esto del Pagerank, puedes leer el artículo completo en: http://es.wikipedia.org/wiki/PageRank. Tampoco creas que nadie se aclara mucho. Nadie tiene la fórmula matemática para ascender en dicha escala.
Y todo gracias a ti. La Esfera Cultural sigue abierta a la cultura en cualquier manifestación. La ventana para los escritores y para los que sueñan con serlo.

Share/Bookmark

Mi amor


Cuando bajé del tren hacía frio, mucho frio.
Me esperaba una convivencia incierta, desconocida y delicada, no la había visto en mi vida, ¿sería dulce y hermosa, o el prototipo de bruja de las pesadillas de mi niñez?.
Cuando ábrió la puerta creí ver el cielo, me extendió la mano y me dijo al oido, ¡que bien que llegaste!, te preparé un café bien caliente y unos deliciosos scones con mermelada.
No había sentido una mano tan cálida y acogedora en mis cuarenta años de existencia, me fué conquistando tan lentamente que todo mi ser vibraba acelerado y lleno de una intrigante curiosidad.
Fué metiendose dentro de mí de tal manera que confundía su piel con mi piel, que miraba por sus ojos y me movía con y por sus pensamientos, su olor hacía latir mi corazón, su voz era mi alimento, su cuerpo mi felicidad y su risa la única razón de mi existencia.
Es posible querer tanto...
Es posible morir haciendo el amor y resucitar mirandola...
Hoy he muerto amándola, pero mi vida está muerta.

Andama, la reina mala (X)

Como si fuera un sueño, una neblina de polvo recorría el barranco, que se desprendía de las grandes paredes, que ahora quedaban atrás, para abrirse en una inmensa llanura, queriendo abrazarse al mar, que ya se divisaba desde lo lejos. El millar de cabras invadía las tierras bajas, como un carnaval de intensos olores. El canto desafinado de las hembras, que replicaban, a modo de coro, la llamada del macho, llenaban el espacio, como lamentos burlescos de una murga embriagada. El aire se espesaba con el olor penetrante de los animales, que salpicaban el paisaje con sus colores amarillentos, ocres y marrones, rompiendo la monotonía de las piedras grisáceas del barranco y el verde de los balos, tabaibas y ahulagas. Acostumbrados a las tierras altas, en el llano los pastores se sentían vulnerables, indefensos ante cualquier peligro. Los achicaxnas que trabajaban los campos de cultivos lo respetaban, sabían que eran muy habilidosos en el manejo del palo y el garrote, eran orgullosos y a veces soberbios; pero, también, sabían que eran la cantera de donde salían los mejores guerreros, en los que descansaban su seguridad ante las amenazas.

Los cuerpos, sudorosos por el fuerte calor y el duro trabajo, mostraban una morenez brillante que parecían salir de sus tamarcos a medida que descendían de las montañas al llano, y ascendía la temperatura a lo largo de la mañana. El rostro de Dácil tenía un atractivo camuflaje. Su piel oscura y brillante se embarraba con el sudor y el polvo, dándole un aspecto realmente guerrero. Hacía algún tiempo que había perdido aquel semblante serio. El esfuerzo casi no le afectaba, contagiada por una alegría desbordante, iluminada por una sonrisa y una mirada que deslumbraba. Sus silbidos y gritos se mezclaban con su risa contagiosa y juguetona, cómplice de las locuras de Taré. El joven bárbaro siempre hacía de las suyas, ante las sobresaltadas cabras que, sin embargo, siempre reclamaban su compañía, especialmente los pequeños baifos, acostumbrados a sus juegos y tiernas caricias. A los pocos meses de convertirse en pastor, su comportamiento había cambiado. Ahora era más maduro y sus sueños más nítidos, aunque, en ocasiones, volvía a la adolescencia para recuperar sus traviesas manías.

No podían saberlo

Se colocaron frente al tipo que tenía una lista en la mano y esperaron pacientemente. Eran los familiares y amigos de los que habían muerto en el accidente de avión. O de los que no sabían si habían muerto o sobrevivido. El tipo carraspeó un momento como haciendo cinematográfica la situación y todos le odiaron. Dijo: recuerden, voy a decir los nombres de los que se han salvado. Repito: los-que-se-han-salvado. Alzando un poco la voz. Todos asintieron y pensaron, preparándose para la retahíla: que digan su nombre es buena señal, que diga el nombre... Teresa, Teresa, Ricardo, Manolo, Teresa, Manolo, Manolo, Ricardo. Todos repetían el suyo, el que por unos instantes les iba a pertenecer, como si temieran un olvido o una confusión. El tipo empezó a recitar nombres como si fuera algo hermoso, como si detrás de toda esa lista no se escondiera un centenar de malas noticias. Los padres de Mateo no escuchaban el nombre de su hijo y no dejaban de pensar que estaría un poco más abajo. La madre miró al padre y dijo: quizá sea el último. Y el padre asintió, sintiéndose por primera vez en días esperanzado. Pero no lo dijo, el nombre de Mateo no sonó por la voz ridícula del elegido para la tarea y, sin embargo, no todo estaba perdido: el tipo se había equivocado. ¡El tipo se había equivocado! La lista era de los que habían muerto y todos los que sonreían y lloraban de emoción acababan de perder a un ser querido. O a dos, o a tres, o a cuatro. Pero todavía no podían saberlo.

La fórmula revisada






Revisión fórmula Esfera:  Francisco Concepción

 
Design by Wordpress Theme | Bloggerized by Free Blogger Templates | coupon codes